¿ Qué es el método Tomatis ?

 

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Una pedagogía de la escucha

La escucha es la capacidad de poder utilizar la audición de una manera voluntaria y atenta con el fin de aprender y comunicar. La escucha es por lo tanto una función cognoscitiva de alto nivel que implica la capacidad de controlar las emociones. No se trata de una grabación pasiva de los sonidos dependiendo únicamente del aparato auditivo.

Cuando la interpretación mental de la información sensorial transmitida por el oído es errónea, la escucha sufre trastornos. Se habla entonces de distorsiones de la escucha. Esta distorsión está vinculada a la disfunción de los dos músculos del oído medio cuyo papel es permitir la llegada armoniosa del sonido al oído interno, y luego al cerebro. Cuando el mensaje sensorial llega alterado, el cerebro se protege desencadenando mecanismos de inhibición de la escucha.

 

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Un aparato para estimular y (re)educar. El oido electrónico

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El Oído Electrónico da de nuevo a los músculos del oído medio su plena capacidad de funcionamiento con el fin de desactivar los mecanismos de inhibición que el cerebro ha activado. Además, el Oído Electrónico permite captar la atención del cerebro en lo que al mensaje sonoro se refiere. Aprende o vuelve a aprender a escuchar progresivamente. Decimos, literalmente, que el oído "se pone a la escucha".

De manera muy simplificada, el Oído Electrónico permite activar el reflejo estapediano. Este reflejo causa la contracción de los músculos auditivos. Se activa mediante el paso repentino de frecuencias graves que no requieren ningún esfuerzo por parte del oído para adaptarse a frecuencias agudas, las cuales exigen del oído un esfuerzo importante de adaptación.

Este vaivén entre la tensión y la relajación de los músculos auditivos es posible gracias a la báscula electrónica, un dispositivo capaz de crear una alternancia entre dos condiciones perceptivas del mismo mensaje sonoro. Esta actividad puede compararse a algunos ejercicios de gimnasia, que gracias a un uso repetido y una movilización progresiva del oído, permiten optimizar la transmisión del mensaje al cerebro.

El mensaje sonoro se transmite al cerebro por vía aérea y por vía ósea gracias a un casco equipado de un vibrador. El Oído Electrónico está diseñado para poder programar un retraso entre el sonido transmitido por vía aérea y el transmitido por vía ósea. Gracias a este retraso, llamado precesión, el cerebro analiza en dos ocasiones el mensaje transmitido. Después de una estimulación auditiva sostenida, el cerebro toma naturalmente el relevo en el trabajo de anticipación llevado a cabo gracias a la máquina.